Las donaciones forman parte de la planificación en la gestión de patrimonios y con ellas se crea un nuevo enfoque.

En un mundo actual donde la brecha social y económica es una preocupación mundial, la filantropía se popularizó como una herramienta para fomentar un cambio positivo.
Pero la donación no siempre está alineada con un impacto real y sostenido en la sociedad, por ello la filantropía estructurada se pone en marcha para maximizar la eficacia de sus movimientos solidarios.
La filantropía estructurada es un enfoque de la filantropía y propone que se vaya más allá de hacer donaciones, si no que estas tengan un impacto sostenible. Este tipo de herramienta se caracteriza por tener una planificación detallada y contar con una evaluación de resultados.
Además, busca que estos modelos que se crean puedan replicarse en diferentes regiones, ya que se busca abordar problemas complejos con enfoques nuevos o mejorados.
La filantropía estructurada, de la solidaridad a la búsqueda de ganancias
Si bien el concepto de filantropía es una herramienta más que popular en el ámbito financiero, ahora se está frente a una “evolución”, que combina esta faceta solidaria con la necesidad de tener un gran rédito con esta acción.
Se trata de un enfoque estratégico en los negocios, que va más allá del acto tradicional de donar dinero. Consiste en establecer un plan claro, con objetivos a largo plazo, medición de resultados y una formar estructura formal que maximice el impacto de las donaciones.
Por lo general, este plan cuenta con una estructura de cuatro pasos: la creación de fondos y fundaciones, realizar inversiones en proyectos sostenibles, hacer donaciones basadas en datos y colaborar con expertos.

En este sentido, se trata de hacer contribuciones enfocadas que permite a las familias y particulares a plantear sus objetivos filantrópicos con sus valores y aspiraciones a largo plazo. Para lograrlo se recomienda tener una visión y objetivos y analizar la medición del impacto, siendo estas dos los factores claves que la diferencian con la filantropía tradicional.
Entre los beneficios que se pueden recolectar mediante la filantropía estructurada se destacan la eficacia en el uso de recursos, el tipo de impacto sostenible y la construcción de un legado familiar, que refleje los valores para dejar una huella en la sociedad.
Asimismo, es de gran importancia plantear esta herramienta en conjunto, tanto con otras familias filantrópicas, gobiernos y organizaciones, que contribuyan a maximizar el impacto. Las alianzas permiten compartir recursos, conocimientos y estrategias efectivas.
En este sentido, la filantropía estructurada es un cambio de paradigma en cómo las grandes fortunas abordan las donaciones. A medida que más familias y particulares adoptan este enfoque, el impacto positivo en el mundo puede multiplicarse exponencialmente.
En un escenario donde las desigualdades y desafíos globales persisten, la filantropía estructurada se convierte en una herramienta esencial para canalizar recursos hacia soluciones reales y duraderas. La clave está en planificar, medir y colaborar. Porque dar con estrategia significa transformar con impacto.