Un punteo sobre las cuestiones a tener en cuenta para maximizar las funciones de la renta fija en la protección del patrimonio.

La volatilidad y la incertidumbre son dos factores que atraviesan la realidad financiera de la época, un escenario un tanto complicado para todo tipo de inversores, pero sobre todo para los de alto patrimonio, que tienen el desafío de preservar e incrementar su capital.
En este escenario, la renta fija toma gran relevancia debido a que pese a ser considerada como un refugio seguro y habitual para utilizar, evolucionó para convertirse en una herramienta compleja que requiere estrategias sofisticadas para cumplir con los objetivos deseados.
Las estrategias ideales para gestionar patrimonios altos en renta fija
La renta fija es una herramienta en la que se realiza un tipo de inversión con el que se obtiene un flujo constante de ingresos, con el pago de intereses regulares. Existen diversas opciones para ejecutarla, pero teniendo en cuenta la volatilidad de la actualidad, algunas opciones son más convenientes por sobre otras.
La diversificación geográfica y de emisores es una de ellas. Se trata de la posibilidad de tener acceso a los mercados internacionales con la distribución de bienes entre diversas locaciones y emisores, lo que puede reducir el riesgo de pérdidas y concentración.
El ajuste de duración con relación del ciclo de tasas es otro de los factores cruciales para realizarla, ya que ante la subida de los bonos con duraciones largas pueden tener pérdidas en su valor de mercado. Los gestores suelen elegir para acortar la duración de sus carteras, para quienes necesitan de un corto plazo para minimizar pérdidas ante movimientos de las tasas.
La incorporación de instrumentos relacionados con la inflación, como son los bonos indexados a la inflación, para proteger el poder adquisitivo en un contexto inflacionario, al ajustar sus pagos de cupones en función de los índices de inflacionarios, es otra alternativa viable.
La planificación fiscal en la renta fija es una herramienta que aplicar en este escenario, ya que en ciertas jurisdicciones se dan permisos fiscales que pueden impulsar los rendimientos netos. También, los fideicomisos o cuentas de inversión diferida puede son capaces de minimizar el impacto fiscal de las ganancias de capital y los intereses generados.

Lo cierto es que en un mercado con rendimientos inciertos, la gestión pasiva puede no ser suficiente para alcanzar los objetivos financieros que se planean para clientes de alto patrimonio. Los gestores tienen la importante tarea de identificar oportunidades específicas y ajustar rápidamente las estrategias pueden hacer la diferencia en el rendimiento.
Es importante destacar que la renta fija es una herramienta con importancia y valor para la construcción de carteras para patrimonios altos, pero necesita flexibilidad para adecuar las estrategias de acuerdo al escenario.
Los inversores con altos patrimonios deben tener estrategias de renta fija flexibles y diversificadas, que puedan ser capaces de adaptarse a las condiciones del mercado y cumplir con sus objetivos financieros a largo plazo.
Las estrategias activas, con un enfoque en la seguridad y la optimización fiscal, son claves para mantener la rentabilidad y la estabilidad en un escenario económico volátil.