Cómo gestionar el riesgo en grandes carteras de inversión

Al momento de realizar la gestión de inversión en grandes carteras, es fundamental tener en  cuenta la inestabilidad de la economía global, siendo uno de los factores cruciales a la hora de hablar de riesgo de pérdidas. Un plan estratégico analizado alineado a las circunstancias y el patrimonio es una de suma importancia para las transacciones exitosas. 

El papel del gestor se considera fundamental, quien debe tener la capacidad de adaptarse a las circunstancias y poder hacer una elección correcta del plan financiero a ejecutar, para proteger  el capital, tanto a corto como a largo plazo.

Del uso de innovaciones al análisis e interpretaciones

Realizar una gestión de inversiones en grandes carteras, implica tener conocimiento financieros, para aplicar un plan estratégico completo. Desde un análisis de datos hasta la aplicación de herramientas tradicionales o innovadoras, según corresponda. 

Mitigar los riesgos de pérdidas apelando al crecimiento del patrimonio son los objetivos  cruciales de esta transacción. El primero hace al segundo, por lo que el enfoque en este caso será apelar a las estrategias aplicables para cumplir con el objetivo.

Las innovaciones tecnológicas pueden ser utilizadas a favor de la gestión. El análisis de datos da acceso a los gestores a realizar simulaciones de procesos para poder identificar los riesgos,   tasas de interés, inflación y crecimiento económico.

 A  partir de esta información se puede ajustarse a un plan. El uso de algoritmos y sistemas de inteligencia artificial pueden ser herramientas a utilizar en este sentido. 

Sin embargo, es importante saber interpretar los resultados que se obtienen para aplicar un plan de acción. La evaluación de riesgos se torna fundamental al momento de tomar decisiones. 

Las herramientas financieras fundamentales para el control de riesgos 

En el sector financiero, existen diversas herramientas utilizadas que apuntalan a realizar transacciones que cumplan con la finalidad planeada. Cada una de ellas con visiones y objetivos puntuales a desarrollar, brindando diversas posibilidades de acción. 

La diversificación es uno de los procesos más populares en el sector, que incide en realizar una distribución del capital en distintos activos, para ampliar las posibilidades de recaudación, como así también se pueden mitigar riesgos, al no tener el capital invertido en un solo negocio. De esta forma, en caso de pérdidas, no toda la certera será afectada. 

En la misma línea, se puede realizar una asignación de activos que consiste en una estrategia similar, pero se realiza una división entre diferentes clases de activos, teniendo en cuenta la tolerancia al riesgo y se ajusta al mercado. 

Asimismo, en la gestión de grandes carteras se pueden realizar inversiones a largo plazo, ya que tienden a ser menos vulnerables a las variaciones a corto plazo, lo que genera una seguridad de acción, sin tener que reaccionar de acuerdo a las caídas del mercado. 

Ante los riesgos que tiene la inversión en el mercado, conocer las herramientas disponibles es de suma importancia para lograr la rentabilidad con el propósito de cuidar el capital.

Fernando Boudourian