Música como activo financiero: cómo se está convirtiendo en refugios de inversión

El arte vuelve a posicionarse como un flujo de inversión que lo posiciona entre los más elegidos por los inversores. 

En un escenario con constante volatilidad, la búsqueda de nuevos focos de inversión es constante, para conseguir seguridad y rentabilidad. Y los catálogos musicales son una de las respuestas más innovadoras para los inversores. 

Ante un amplio abanico de  opciones para invertir, en el último tiempo los derechos sobre la música se consolidó como una clase de activo alternativa debido a su capacidad de ofrecer retornos atractivos y predecibles.

Los ingresos estables, el gran atractivo de la música como inversión

Desde tiempos inmemorables, la música es uno de los artes más consumidos por la humanidad como un acompañamiento, generando diversos sentimientos al ser un impacto emocional. Dada su llegada, la música se convirtió en una industria comercial que evolucionó respecto al contexto.

Desde las discográficas hasta las nuevas plataformas online, la música atravesó diversos tipos de comercialización y de allí el gran interés como activo de inversión, que creció en la última década. 

El auge del streaming y el incremento en la explotación comercial de los derechos de autor y los catálogos musicales dejan en evidencia que se puede generar flujos de ingresos sostenibles a lo largo del tiempo. Asimismo, las plataformas transformaron la forma en que la música genera ingresos, pasando de un modelo de ventas unitarias a uno basado en licencias y regalías recurrentes.

En cuanto a la mirada de los inversionistas, esta industria representa que puede igualarse al que se tiene por los bonos o bienes raíces generadores de renta: un flujo de efectivo estable y relacionado al crecimiento del consumo global de música.

Asimismo, el interés por los derechos musicales atrae a los fondos de inversión, bancos y entidades privadas especializadas en la compra de catálogos. De esta forma, se apuesta a la compra de activos musicales como parte de sus estrategias de diversificación.

El especialista financiero  Fernando Boudourian indica que la diversificación es de suma importancia en la planificación de la estrategia de inversión. 

Este tipo de inversiones, de acuerdo a la historia financiera,  demuestran que son resistentes a la volatilidad ya que los ingresos por regalías y licencias publicitarias tienden a mantenerse incluso en periodos de recesión.

Invertir en catálogos musicales: valores y aspectos a tener en cuenta 

El valor de un catálogo musical se determina por diversos factores de gran relevancia. Entre ellos, la estabilidad de los ingresos por regalías, la popularidad de las canciones, la antigüedad de los derechos de autor y el potencial de explotación futura en medios audiovisuales, publicidad y reversiones por nuevos artistas.

Para darle un valor, se realiza en términos de múltiplos de EBITDA que es Beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, siendo  similar a la valorización de otros activos intangibles. En la actualidad, los catálogos de artistas consolidados pueden venderse por entre 10 y 20 veces su EBITDA anual. 

Asimismo, se trata de un tipo de inversión que debe contar con una planificación debido a que la dependencia de plataformas de streaming para la generación de ingresos expone a los inversores a cambios en las políticas de distribución de regalías y a la concentración de poder en pocas empresas tecnológicas.

También, los derechos de autor tienen una vigencia limitada, y la rentabilidad de un catálogo puede verse afectada si el interés por ciertas canciones o artistas disminuye con el tiempo. Y  la cuestión legal también puede ser un conflicto si existen litigios sobre la propiedad intelectual o la asignación de regalías.

La competencia en el mercado de adquisiciones también debe ser valorada en la planificación ya que generó un incremento en  los precios de los catálogos, lo que podría reducir los retornos futuros si la industria no mantiene su crecimiento proyectado. 

Sin embargo,  la demanda de contenido musical seguirá en ascenso, especialmente con el auge del metaverso y las experiencias inmersivas que son el boom del momento. 

Por ello, a medida que la tecnología continúa transformando la industria musical, los derechos sobre la música podrían consolidarse como una clase de activo indispensable dentro de carteras diversificadas.

Fernando Boudourian