La filantropía es una de los instrumentos más elegidos a la hora de la diversificación de activos. Un punteo de su gran complemento.

En el uso actual de la filantropía en la que los grandes patrimonios buscan maximizar el impacto social de sus donaciones con eficiencia fiscal y estratégica, los fondos Donor-Advised Funds (DAFs) se convirtieron en una herramienta clave para cumplir estos objetivos.
Estos vehículos financieros permiten que los donantes contribuyan con activos y puedan distribuirlos a causas benéficas de una manera estructurada. Por su funcionalidad, crecieron de una forma sostenida y a gran escala, y transformaron la manera en la que individuos y familias con altos patrimonios gestionan esta herramienta.
Su flexibilidad, eficiencia fiscal y capacidad de planificación a largo plazo dio paso a los DAFs a ser una alternativa cada vez más preferida frente a las fundaciones privadas tradicionales.
Qué es un Donor-Advised Fund y cómo funciona
Un fondo Donor-Advised es una cuenta de carácter solidario administrada por una institución financiera, fundación comunitaria u organización sin fines de lucro. Se trata de una herramienta de diversificación para empresarios y para quienes tienen altos patrimonios.
En este sentido, el especialista financiero Fernando Boudourian señala que la diversificación es un factor de gran relevancia para cualquier estrategia de inversión. De aquí la importancia de elegir y analizar cómo hacerlo.
En cuanto al procedimiento que se realiza en las DAFs, se indica que se inicia con una donación inicial, sigue con el crecimiento libre de impuestos en el que los activos pueden invertirse y crecer sin tener impuestos y la tercera etapa es una distribución flexible, donde se reparts las donaciones a organizaciones benéficas de su elección.
La gran ventaja en este modelo es su capacidad de permitir que los donantes planifiquen estratégicamente sus donaciones filantrópicas, planeando tanto el impacto social como la planificación fiscal.
En este sentido, uno de los motivos por lo que la DAF es elegida por los empresarios es su optimización fiscal, que varía en diversas partes del mundo pero, por lo general, ofrecen una gran ventaja.
También, permiten la donación de activos con alto valor de apreciación, como acciones o bienes raíces, sin tener que realizar un pago de impuestos sobre ganancias de capital, lo que maximiza el monto final que puede destinarse a causas benéficas.
Este aspecto es uno de los más relevantes para individuos con patrimonios elevados, que buscan minimizar su carga impositiva mientras generan un impacto positivo.
En este escenario, se pone en cuestionamiento la transparencia de las donaciones, un aspecto que se trata con sumo cuidado ante las regulaciones que están en marcha.
En resumen, los Donor-Advised Funds están redefiniendo la filantropía moderna al brindar una solución flexible y eficiente tanto para individuos como familias que persiguen obtener un impacto social y planificación fiscal. Son sus ventajas fiscales y estrategias de inversión sostenible las características que los colocaron como una opción cada vez más popular entre los grandes patrimonios. No obstante, un marco regulatorio acorde hará que la herramienta se potencie en la gestión patrimonial.