Con constantes cambios financieros en el mercado, el blindaje patrimonial se convierte en una necesidad. Un punteo sobre las herramientas más factibles.

El escenario financiero está atravesado por la volatilidad de los mercados, la incertidumbre geopolítica y por los cambios regulatorios constantes. Ante este panorama, los inversionistas y las familias de alto patrimonio enfrentan el desafío de proteger, preservar y maximizar su patrimonio.
Si bien la planificación patrimonial es fundamental, la tradicional parece no abarcar con integridad la necesidad de mitigar los efectos.
Por ello, es necesario aplicar estrategias sofisticadas, personalizadas y adaptables que garanticen la estabilidad financiera y minimicen los riesgos de los inversores.
Las nuevas, y tradicionales, estrategias para un “blindaje patrimonial”
Las estrategias financieras son de gran relevancia para accionar de la manera adecuada, respecto a las necesidades del cliente y cuidado del patrimonio.
Si bien muchas de ellas son “tradicionales” en el sector, la digitalización permite una transformación, que brinda una adecuación que responde a las necesidades de la nueva era.
Uno de los pilares fundamentales es la diversificación Esta estrategia es calificada por el especialista financiero Fernando Boudourian como “clave en cualquier estrategia de inversión”.
En un escenario actual en el que los mercados financieros están correlacionados, la diversificación debe ir más allá de la distribución clásica entre renta fija y renta variable.
Los inversores de alto patrimonio están optando por estrategias más avanzadas, como bienes raíces internacionales, materias primas y metales preciosos, fondos de cobertura y private equity y criptoactivos y blockchain.
La planificación fiscal también es una estrategia factible de aplicar debido a que los cambios fiscales y regulatorios afectan directamente a los grandes patrimonios. Con este instrumento se puede lograr minimizar el impacto de impuestos y optimizar la preservación de capital.
La protección patrimonial es otra opción. La aplicación de una estructura jurídica estable que pueda garantizar la seguridad del capital y la continuidad en la gestión de los activos.
Asimismo, el uso estratégico de seguros patrimoniales se convirtió en una herramienta esencial para la preservación de la riqueza. Desde seguros de vida con beneficio patrimonial, contra riesgos específicos y seguros de responsabilidad civil son los más utilizados.
Pero también, en este nuevo escenario digital, la tecnología toma una gran relevancia para la protección patrimonial. La ciberseguridad es fundamental en este blindaje necesario. Las herramientas más usadas son el uso de bóvedas digitales y criptografía avanzada, autenticación multifactor y monitoreo constante y estrategias de seguridad en criptoactivos.
El blindaje patrimonial puede volverse en un objetivo complicado a cumplir, debido a la volatilidad del mercado. Por lo que se necesita un enfoque multidimensional, con diversos enfoques y herramientas para aplicar.
La diversificación avanzada, la planificación fiscal eficiente, la gobernanza familiar, los seguros patrimoniales y la seguridad digital son fundamentales para garantizar la preservación del capital.
Pero principalmente es de suma relevancia tener una estrategia patrimonial adecuada de acuerdo a las necesidades del inversor. Pero no solo protege la riqueza, sino que también permite capitalizar oportunidades financieras.