El boom de la  “Family Governance”: cómo una familia puede gestionarse como empresa 

Un modelo que establezca lineamiento empresarial en familias con grandes fortunas se posiciona como uno de los más necesarios. Un punteo sobre sus características. 

La gestión patrimonial atravesó diversas etapas, y ahora es la sofisticación una de ellas. En este sentido, familias de alto patrimonio incorporan estrategias empresariales para administrar sus bienes y garantizar su continuidad generacional. Este enfoque es denominado “Family Governance”.

Este tipo de gestión se trata de una transformación en la manera en que las familias gestionan sus bienes, asegurando no solo su preservación, sino también la armonía y el compromiso de los integrantes del grupo familiar. 

Estructura y gestión en una familia: qué lineamientos se precisan 

En la herencia patrimonial de las fortunas familiares suele haber un problema: los bienes no se mantienen más allá de la tercera generación. Instituciones como Family Firm Institute indican que  solo un 30 % de los negocios familiares sobreviven hasta la segunda generación, y apenas un 12 % llegan a la tercera.

Uno de los motivos de esta preocupante estadística son los conflictos internos familiares, principalmente por la falta de planificación estructurada. Por ello, una de las herramientas importantes para aplicar es la gobernanza familiar para establecer reglas claras, procesos de toma de decisiones eficientes y mecanismos para resolver conflictos dentro del núcleo familiar.

La familia que aplica este modelo es capaz de definir sus propias reglas de juego para una gestión eficaz y sostenible de su patrimonio, ya que propone diversos pilares como estatutos empresariales, contar con un consejo de familia con directorio, protocolos de sucesión, educación financiera y una estructura de gestión de resolución de conflictos. 

Actualmente, familias con altos patrimonios están aplicando estrategias de “Family Governance”, como es la familia Ford, que aplica este modelo y sabe mantener su influencia en la industria automotriz sin perder la estructuración interna y legado. 

También en Latinoamérica, en países como México, Brasil y Chile se detecta un crecimiento en la adaptación de consejos de familia y estructuras de planificación sucesoria, con el objetivo de evitar  problemas y asegurar la continuidad de los negocios.

Sin embargo, uno de los grandes desafíos que presenta este modelo puede ser la resistencia al cambio debido a  que muchas familias tienen dinámicas establecidas que pueden ser  difíciles de cambiar Además, la falta de asesoramiento adecuado generar la formación de estructuras mal diseñadas o complicadas de aplicar. 

Pero es de suma importancia poder aplicar los lineamientos de “Family Governance” ya que  los resultados suelen ser positivos. Una estructura de este tipo no solo preserva la riqueza, sino que también fortalece la cohesión familiar, permitiendo que futuras generaciones continúen con el legado, minimizando los conflictos que pueden afectar la fortuna.

Además, teniendo en cuenta la presencia constante de  volatilidad económica que desencadena  complejidades financieras,  gestionar una familia como una empresa se convirtió en una necesidad. 

Para  el especialista Fernando Boudourian, el análisis económico es esencial para la toma de decisiones estratégicas, de aquí uno de los enfoques de este modelo. 

Por este motivo, la estructura de  “Family Governance” gana un importante lugar en la gestión patrimonial, como un modelo moderno y aplicable en diversos casos, garantizando que el esfuerzo de una generación no se pierda con la siguiente, manteniendo tanto el legado familiar como la fortuna, una combinación que puede perderse con el paso generacional.

Fernando Boudourian