De banquero a asesor patrimonial, la evolución del rol del Wealth Manager

El cambio de las tareas se alinean con la transformación de las finanzas, con la irrupción y el impacto de las tecnologías. 

La gestión patrimonial tiene una transformación que afronta, impulsada por cambios regulatorios, avances tecnológicos y clientes con nuevas necesidades. Y el cambio de rol del wealth manager es uno de ellos, como respuesta al nuevo escenario. 

Tradicionalmente, wealth manager cumplía el rol de un banquero privado enfocado en la asignación de activos y el crecimiento del capital de clientes de alto patrimonio. Pero la evolución de las expectativas de los inversores y la complejidad de los mercados generó una transición a un rol más integral y holístico como asesores patrimoniales.

La planificación integral, el nuevo rol del wealth manager

Históricamente, el wealth management estaba relacionado a la oferta de productos financieros, con un enfoque transaccional basado en la compraventa de activos y la gestión de carteras de inversión.

Pero fue la crisis financiera de 2008 que dejó en evidencia las limitaciones de este modelo, que requería responder a  la necesidad de un enfoque más estructurado y centrado en la gestión de riesgos y la sostenibilidad patrimonial, de allí el comienzo del cambio. 

Por ello, el asesor patrimonial  ya no solo es un gestor de inversiones, sino que cumple un rol financiero integral,  se encarga de realizar estrategias de preservación del capital a lo largo de generaciones, con una incorporación de planificación fiscal, estructuración de fideicomisos, estrategias de filantropía, gobierno familiar y estructuración internacional.

Este cambio es impulsado por diversos factores, como son las regulaciones más estrictas, la irrupción de la digitalización de la mano de la tecnología, cambio en las expectativas y necesidades de los clientes y la transición generacional, con el fin del cambio de referentes empresariales dentro de una misma familia. 

El especialista financiero  Fernando Boudourian asegura que  la digitalización es una herramienta que está transformando la banca privada y la relación con los clientes. En este sentido, el rol de los  wealth managers  es parte de los cambios, ya que deben responder a las necesidades. 

En este sentido, el rol de los wealth managers  cambió al desarrollar distintas competencias más allá de las finanzas tradicionales. Asesoramiento multidisciplinario, uso de tecnología financiera, aplicación de inteligencia emocional y comunicación y sostenibilidad y responsabilidad social. De esta forma, abarcan diversas áreas para brindar un panorama completo, para poder tomar decisiones con información certera. 

Por ello, el wealth management ya no se limita a la administración de inversiones, sino que se transformó a brindar un servicio holístico de asesoramiento patrimonial. Y debe actuar como un estratega patrimonial, integrando tecnología, regulación y valores personales de los clientes en su propuesta de valor.

 A medida que la industria continúe en evolución, quienes adopten este enfoque integral serán los que lideren el futuro de la gestión patrimonial, posicionándose ante la competencia respondiendo a los requerimientos de los clientes, que cambia con el contexto social y cultural, atravesado por las innovaciones que irrumpen en diversas áreas. 

Fernando Boudourian