La digitalización de las finanzas es un hecho; los gestores de grandes fortunas comienzan a adaptarse al escenario. Un punteo sobre los riesgos y beneficios de este nuevo panorama.

En los últimos años, la invención de las criptomonedas como monedas digitales transformó el mundo de las finanzas, que daba sus primeros pasos en la era de la digitalización. Las transacciones comenzaron a utilizarlas, ya que su tecnología de encriptación brinda seguridad en los inversores, que buscan operar rápido, con eficiencia y seguridad.
En principio, esta moneda digital era utilizada sobre todo por inversores minoristas y empresas tecnológicas, quienes comenzaron a adaptarse a este nuevo escenario financiero. Pero a medida que este bien se consolida, se expande su uso.
La gestión de grandes fortunas de la mano de la digitalización financiera y la demanda de activos descentralizados, comenzó a explorar en este escenario.
Las criptomonedas en la gestión patrimonial
La gestión de grandes fortunas tiene una puntual estructura de inversión con orientación hacia bienes activos tangibles, que ofrezcan seguridad. Pero la aparición de las monedas digitales generó una gran revolución en el área financiera, y entre los inversores de altos patrimonios comienza a ganar terreno, sobre todo en cuestiones de confianza.
Las criptomonedas es una de las nuevas formas de diversificar activos, por lo que se comenzó a invertir en ellas, debido a las grandes oportunidades que ofrece en cuento a rendimiento. Se trata de una de las formas de enfrentar a la inflación y a la devaluación de las monedas tradicionales.
Al ser bienes descentralizados, tienen cierto atractivo en economías inflacionarias o con restricciones de divisas, convirtiéndose en un “seguro” frente a la inestabilidad del sistema financiero centralizado.
Otro de los aspectos que se remarca al momento de utilizar las monedas digitales en la gestión de grandes patrimonios es su capacidad de rendimiento. Si bien se habla de que se trata de una apuesta de riesgo, lo cierto es que el trayecto de las criptomonedas en la última década muestra un potencial de rendimiento favorable, en comparación con los activos tradicionales.
Pero, también, lo cierto es que el marco regulatorio – ya que pueden ser ambiguos en algunos países- puede generar ciertos riesgos en cuanto al valor de la inversión, generando cierta incertidumbre. Se registran oscilaciones de precios, debido a los cambios regulatorios o eventos del mercado, son una amenaza constante y pueden generar pérdidas importantes, por ello es de gran importancia contar con estrategias de gestión de riesgos.
El futuro de las criptomonedas en la gestión patrimonial
Al momento que las criptomonedas se afianzan en las finanzas, comienzan a ser parte de la gestión patrimonial de grandes fortunas, por lo que se trata de una cuestión en constante evolución, siendo que entidades financieras también están en proceso de desarrollo para brindar este tipo de servicios, para incluirse en el escenario. En este sentido, el impacto de las criptomonedas en la gestión de grandes patrimonios es significativo y creciente. Los gestores patrimoniales deberán hallar el equilibrio entre los riesgos y beneficios. Asimismo, deberán mantenerse actualizados tanto con las tendencias regulatorias y las innovaciones tecnológicas en un mercado que está en constante cambio.