El Grupo de los Veinte lanza iniciativas para tratar diversas problemáticas de la economía mundial.

El Grupo de los Veinte (G20) se convirtió en un actor clave en la regulación de los grandes patrimonios a nivel global. Integrado por las principales economías del mundo, este foro lanza iniciativas significativas para aumentar la transparencia fiscal, combatir la evasión impositiva y promover una mayor equidad en la distribución de la riqueza.
A medida que la concentración del capital en manos de grandes fortunas sigue en aumento, las políticas y regulaciones que se promueven desde el G20 toman gran relevancia en lo que respecta al escenario financiero internacional.
Transparencia y cooperación fiscal, los parámetros del G20
El G20 es un foro de cooperación económica y financiera entre los países más importantes del mundo, que tienen el fin de coordinar políticas en búsqueda de potenciar un crecimiento económico sostenible.
En este sentido, el especialista financiero Fernando Boudourian, indica que análisis el de tendencias económicas es de gran relevancia para la toma de decisiones estratégicas, aspecto que se tiene en cuenta en este foro internacional.
Una de las bases en la agenda del G20 es la lucha contra la evasión y elusión fiscal, especialmente mediante la promoción de la transparencia financiera. A través de la colaboración con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este foro impulsó la implementación de estándares como el Intercambio Automático de Información (AEOI).
Con estas medidas, las jurisdicciones fiscales pueden acceder a datos sobre cuentas en el extranjero, reduciendo la capacidad de los grandes patrimonios de ocultar activos en paraísos fiscales.
En esta línea, el G20 avanzó en la implementación de un impuesto mínimo global para corporaciones multinacionales, estableciendo una tasa del 15 % para evitar la competencia fiscal desigual entre países.
Puntualmente, esta medida es direccionada a empresas, su impacto en los grandes patrimonios es inevitable ya que muchos individuos de alto valor neto tienen participaciones significativas en conglomerados empresariales.
En este sentido, el debate sobre los impuestos a la riqueza toma gran relevancia, y sobre todo en el G20, pero la implementación tiene grandes resistencias, especialmente por parte de sectores empresariales y jurisdicciones con regímenes fiscales más favorables para el sector.
Otro de los temas de gran relevancia es la regulación de activos digitales y otras formas de inversión descentralizadas. En esta línea, el G20 enfatiza en establecer normativas para mitigar los riesgos de lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y evasión fiscal asociados a estos activos.
Bajo la supervisión del Financial Stability Board (FSB), el G20 impulsó a los gobiernos a lanzar regulaciones más estrictas para plataformas de intercambio de criptomonedas y monederos digitales, sin dejar de asegurar su integración en el sistema financiero global.
A medida que el G20 continúa impulsando su influencia en la regulación financiera global, nuevas iniciativas surgirán para aplicar. La digitalización de la economía, el incremento de las desigualdades y la presión social por una mayor justicia fiscal son parte de la agenda para tratar.