De la conservación a la creación, las estrategias de crecimiento para patrimonios consolidados

Una serie de estrategias nuevas son importantes de aplicar para adaptarse al entorno. Un punteo de  herramientas que se utilizan.

La gestión de patrimonios consolidados tradicionalmente se enfocó en  la preservación del capital, asegurando la continuidad del legado familiar a través de generaciones. Sin embargo, en un entorno de mercados financieros altamente volátiles, tasas de interés fluctuantes y cambios regulatorios constantes, los enfoques puramente conservadores han dado paso a estrategias que combinan estabilidad con crecimiento. 

Pero en la actualidad, los grandes patrimonios no sólo buscan proteger su capital, sino también hacerlo crecer de manera estructurada, integrando innovación, diversificación y planificación fiscal avanzada.

Este cambio de paradigma conlleva grandes cambios en el sector que  responde a múltiples factores como la globalización de los mercados hasta la inserción de la  tecnológica y el surgimiento de nuevas clases de activos. 

En este escenario ,los gestores de patrimonio y asesores financieros se convierten en claves con la tarea de poder  equilibrar la seguridad con la generación de valor a largo plazo, aplicando estrategias que permitan una expansión sostenible sin exponer a riesgos el patrimonio familiar.

Las nuevas estrategias para patrimonios consolidados

Uno de los pilares del crecimiento patrimonial en la actualidad es la diversificación estratégica, siendo que  las carteras de inversión de los grandes patrimonios están incorporando cada vez más activos alternativos, como son las  obras de arte o los metales preciosos. 

Invertir en empresas emergentes con alto potencial de crecimiento o en proyectos de innovación tecnológica ofrece retornos atractivos,  convirtiéndose en una de las opciones más populares. La clave en este tipo de estrategias es una adecuada selección de activos, respaldada por un análisis personalizado y una gestión estratégica. 

Además, los family offices y los fondos de inversión privados están buscando tener una visión panorámica con el objetivo de encontrar oportunidades en mercados emergentes y sectores estratégicos como la sostenibilidad y la tecnología.

En esta línea, la optimización fiscal continúa siendo una estrategia elegida respecto a la gestión de grandes patrimonios, siendo los fideicomisos, fundaciones o sociedades holding las elegidas para diversificar y poder minimizar la carga tributaria y facilitar la planificación sucesoria de forma eficiente.

También, la planificación intergeneracional gana relevancia, con la incorporación de la educación financiera temprana para que las siguientes generaciones estén preparadas para la toma de decisiones patrimoniales. 

Otro aspecto de gran relevancia en este escenario es la  transformación digital que  también impactó en la gestión de patrimonios consolidados con el uso de inteligencia artificial y big data que permiten una toma de decisiones más precisa, basada en análisis predictivos y modelado de riesgos en tiempo real.

Plataformas digitales se posicionan en el sector ya que facilitan el  acceso a oportunidades de inversión globales, eliminando barreras operativas y garantizando  la eficiencia en la gestión. 

En este sentido, el crecimiento de un patrimonio consolidado no puede basarse en una sola estrategia, sino en una combinación de enfoques que integren diversificación, innovación y planificación fiscal eficiente. 

“La diversificación es clave en cualquier estrategia de inversión”, indica el especialista financiero Fernando Boudourian.

Lo cierto es que este avance requiere que los gestores de patrimonio apliquen una mentalidad proactiva, aprovechando nuevas oportunidades sin perder de vista la protección del capital.

Fernando Boudourian