La herramienta más utilizada en la gestión de altos patrimonios debe ser utilizada para el cumplimiento de las normativas. Un punteo sobre sus puntos más importantes.

En el área de la gestión de las finanzas, los fideicomisos son una de las herramientas más utilizadas para la administración de la riqueza, siendo una de las opciones más eficaces para individuos y familias de alto nivel adquisitivo. Pero una de las alternativas son los fideicomisos offshore, que actualmente son cuestionados con una mayor regulación.
El fideicomiso offshore, una opción bajo la lupa
Al hablar de un fideicomiso offshore se indica que se trata de una entidad legal creada en una jurisdicción extranjera, con el fin de administrar activos en beneficio de uno o más beneficiarios. Generalmente, se establecen en países que ofrecen un marco legal favorable, como es la baja carga fiscal y la protección de la privacidad.
La planificación de sucesiones, la protección de activos y la diversificación fiscal son algunas de los motivos por los que se eligen los fideicomisos offshore debido a su funcionalidad, que permite a los clientes estructurar su patrimonio de manera eficiente y adaptada a sus necesidades.
En esta línea, esta herramienta brinda diversos beneficios para la protección de activos, como es seguridad ante riesgos legales como demandas o conflictos familiares; eficiencia fiscal como impuestos bajos o nulos sobre ganancias de capital, ingresos o herencias, discreción para los propietarios de activos, ya que muchas jurisdicciones offshore tienen leyes de confidencialidad y flexibilidad para responder a las necesidades del cliente.
Sin embargo, administrar esta herramienta de la forma correcta y legal es fundamental, ya que los riesgos pueden ser amplios, entre ellos los altos costos que pueden generar su mantenimiento y riesgos legales ante cambios leyes locales o regulaciones internacionales que pueden afectar la validez o las ventajas fiscales de un fideicomiso offshore.
La estructuración y administración de fideicomiso es fundamental para responder a las leyes fiscales de todas las jurisdicciones relevantes. Asimismo, la elección de un lugar que cuenta con una buena reputación con el manejo de estas herramientas es crucial, las Islas Caimán, Bermudas o Singapur son las opciones más elegidas.
Otro de los factores con gran relevancia al momento de crear esta entidad es la realización de auditorías ya que a través de ellas se conoce el estado de la estructura y se releva si se cumplen con las normativas, que pueden cambiar. Para esto, es importante contar con un asesoramiento profesional, como abogados y fiduciarios adentrados en la materia.
Lo cierto es que el uso de fideicomisos offshore continúa en desarrollo, de la mano de nuevas normativas que impulsan la transparencia fiscal. Es considerable una opción confiable para la planificación patrimonial cuando los clientes se adaptan a desafíos normativos, garantizando la legalidad y la sostenibilidad de sus estrategias. Cuándo los fideicomisos offshore, ejecutan correctamente cumpliendo las normativas legales, pueden ofrecer beneficios significativos para la protección de patrimonios y diversificación del mismo, siendo una opción más que eficiente.