Las familias con alto poder adquisitivo optan por este modelo que no es exclusivo pero sí ofrece lo que más necesitan.

En un escenario financiero que presenta complejidad, debido a los fenómenos económicos que surgen y pueden afectar a los patrimonios, los multi-family offices (MFOs) se convirtieron en una pieza clave para la gestión integral de las grandes fortunas.
Este modelo utiliza los servicios de los family offices tradicionales para múltiples familias de alto valor neto. Combina personalización con economías de escala para ofrecer soluciones que trascienden la administración de inversiones.
Un modelo más allá de la inversión
Los multi-family offices es un asesoramiento patrimonial para un gran número de familias de alto valor adquisitivo, en lugar de a una sola. El modelo ofrece diversos servicios, y de allí la elección de los clientes para ejecutarlo.
Planificación fiscal, estructuración patrimonial, sucesiones familiares, servicios que van desde la gestión de bienes raíces hasta un acceso exclusivo a oportunidades filantrópicas, arte y coleccionables. Este enfoque es el que llama la atención de las familias para delegar tareas complejas y centrarse en sus prioridades personales y empresariales.
Asimismo, la tecnología cumple un papel importante en la multi-family offices, ya que con plataformas de análisis de datos, inteligencia artificial y blockchain se realiza de una forma abarcativa la gestión de la riqueza, usando tanto el análisis de los mercados como la seguridad cibernética para proteger los datos.
En este sentido, este modelo también ofrece a las familias aperturas de inversión que no podrían realizar de forma individual, como es el acceso directo a fondos exclusivos y oportunidades pre-IPO, la inversión en activos tangibles como colecciones de arte contemporáneo para diversificar.
Otro de los factores que hacen a la elección de esta herramienta es la confidencialidad que ofrece, con un compromiso con los intereses de la familia. Además, muchos tienen un enfoque de honorarios por servicio, lo que deja por fuera los conflictos de interés que pueden surgir en modelos basados en comisiones, lo que genera confianza.
Asimismo, este gestor debe estar actualizado para poder enfrentar desafíos para el patrimonio familiar como es el aumento de regulaciones globales, la presión por demostrar valor frente a gestores independientes y la necesidad de retener talento en un mercado competitivo.
En este sentido, el modelo debe seguir desarrollándose para adaptarse tanto al contexto global como las necesidades cambiantes de las familias de élite. Lo cierto es que la próxima generación, más tecnológica y enfocada en el impacto social, redefine las prioridades, empujando esta herramienta a integrar prácticas de sostenibilidad, diversidad y tecnología en sus modelos operativos. Actualmente, los multi-family offices son considerados un socio estratégico para las familias de élite, ya que ofrecen personalización, innovación y acceso exclusivo a servicios y oportunidades. Asimismo, tiene la capacidad para construir relaciones de confianza, proteger legados y adaptarse a las exigencias de un entorno en constante cambio.