Planes de compensación ejecutiva: una herramienta clave en la preservación patrimonial

En la planificación financiera se convierte en una pieza clave para el futuro del patrimonio en casos de clientes con alto valor. 

En planificación financiera y patrimonial de carteras de alto valor, no solo se debe tener en cuenta una gestión respecto a las inversiones, sino que  los planes de compensación ejecutiva cumplen un rol clave para cumplir con los objetivos. 

Con la implementación de esta herramienta diseñada para proteger, estructurar y maximizar los ingresos y activos a lo largo del tiempo, se preserva tanto el patrimonio de  ejecutivos de alto rango como de sus familias, especialmente en un entorno económico incierto y un marco regulatorio cambiante.

Para las empresas, los planes de compensación ejecutiva son una herramienta estratégica para atraer y retener talento, pero para los ejecutivos son esencial para la planificación financiera.  En ambos casos se vuelve clave en un escenario con inflación, volatilidad del mercado y los cambios regulatorios. 

Cómo poner en marcha los planes de compensación ejecutiva y qué factores tener en cuenta 

Los planes de compensación ejecutiva actúan como medio de preservación patrimonial, siendo que ofrecen beneficios y opciones sobre las acciones, como son los planes de retiro personalizados. A través de ellos se pueden estructurar ingresos de manera eficiente desde el punto de vista fiscal y garantizar una base sólida financiera.

Hay factores que se deben tener en cuenta al momento de realizarlos, aunque suelen ser variados respecto a las necesidades del cliente, pero hay componentes que son fundamentales.  En este sentido, se deben establecer planes de diferimiento de compensación, planes de jubilación y beneficios complementarios, seguros de vida y beneficios por invalidez. 

Teniendo en cuenta estos aspectos, se indica que una de las razones por la cual estos planes son eficaces para la preservación patrimonial es la capacidad de obtener y aprovechar las ventajas fiscales existentes. Para ello, la gestión en manos de un profesional toma gran relevancia. 

El gestor no solo debe enfocarse en los beneficios fiscales y de inversión, sino también en minimizar los riesgos y garantizar que las decisiones estén alineadas con los objetivos a largo plazo del cliente.

Asimismo, se debe tener un conocimiento global de la herramienta, ya que tienen desafíos por evaluar y afrontar. Por ejemplo, como es la regulación debido a que en algunos países existen restricciones estrictas sobre cómo se estructuran y distribuyen los planes de compensación diferida. En esta línea, la estructuración de un plan de compensación ejecutiva necesita un  enfoque detallado y personalizado, de no ser así los riesgos son altos. 

Lo cierto es que integrar estos planes en una estrategia de planificación patrimonial permite a los ejecutivos no solo maximizar sus ingresos actuales, sino que también garantizar que sus activos sean pasados a las próximas generaciones.

Fernando Boudourian